Solemnidad de la Santísima Trinidad

 Domingo después de Pentecostés
DOMINGO DE PENTECOSTÉS
Solemnidad

Antífona de entrada  (Sab 1, 7)
Bendito sea Dios Padre y el Hijo unigénito de Dios y el Espíritu Santo, porque ha tenido misericordia de nosotros.

Se dice Gloria

Oración colecta 
Dios Padre, que, al enviar al mundo la Palabra de la verdad y el Espíritu de la santificación, revelaste a los hombres tu admirable misterio, concédenos, al profesar la fe verdadera, reconocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar la Unidad en su poder y grandeza. Por nuestro Señor Jesucristo tu hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

Lecturas correspondientes a cada ciclo litúrgico:

AÑO A: 
1lec: (Éx 34, 4b-6. 8-9)
Sal: (Dn 3, 52-56)
2lec: (2 Cor 13, 11-13)
Ev: (Jn 3, 16-18)

AÑO B: 
1lec: (Dt 4, 32-34. 39-40)
Sal: (Sal 32, 4-5. 6 y 9. 18-19. 20 y 22 (R.: cf. 12))
2lec: (Rom 8, 14-17)
Ev: (Mt 28, 16-20)

AÑO C: 
1lec: (Prov 8, 22-31)
Sal: (Sal 8, 4-5. 6-7a. 7b-9. (R.: cf. 2))
2lec: (Rom 5, 1-5)
Ev: (Jn 28, 16-20)

Se dice Credo.

Oración sobre las ofrendas 
Por la invocación de tu nombre, santifica, Señor y Dios nuestro, estos dones de nuestra docilidad y transfórmanos, por ellos, en ofrenda permanente. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: 
El misterio de la Santísima Trinidad.

℣. El Señor esté con ustedes. 
℟. Y con tu espíritu. 

℣. Levantemos el corazón. 
℟. Lo tenemos levantado hacia el Señor. 

℣. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. 
℟. Es justo y necesario. 

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar,Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno. 

Que con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo eres un solo Dios, un solo Señor; no en la singularidad de una sola Persona, sino en la Trinidad de una sola naturaleza. Y lo que creemos de tu gloria porque tú lo revelaste lo afirmamos sin diferencia de tu Hijo y del Espíritu Santo. De modo que, al proclamar nuestra fe en la verdadera y eterna Divinidad, adoramos tres Personas distintas, de única naturaleza e iguales en dignidad. 

A quien alaban los ángeles y los arcángeles, los querubines y serafines, que no cesan de aclamarte, diciendo a una sola voz:
Santo, Santo, Santo...

Antífona de comunión (Gál 4, 6) 
Como son hijos, Dios envió a sus corazones el Espíritu de su Hijo, que dama: «Abba, Padre».

Oración después de la comunión 
Señor y Dios nuestro que la recepción de este sacramento y la profesión de fe en la santa y eterna Trinidad y en su Unidad indivisible, nos aprovechen para la salvación del alma y del cuerpo. Por Jesucristo, nuestro Señor.